Las estufas de leña aportan a nuestro hogar calor y confort, además de aportar un calor con energía renovable, ya que la madera bien gestionada es un recurso que ayuda a mantener limpios nuestros bosques y hacer de ellos ecosistemas sostenibles.
Pero, para obtener toda la potencia calorífica de nuestra estufa, además de buena madera, tenemos que hacer un mantenimiento periódico. De esta manera, como hemos dicho, obtendremos más calor y además de un modo más limpio y seguro.
Antes de entrar a recordar las labores de mantenimiento de nuestra estufa de leña, vamos a hacer un repaso de por qué es importantemantener nuestra estufa de leña.
Empecemos por la leña, la leña es el combustible que por combustión va a generar el calor que la estufa va a aportar al habitáculo, bien por radiación, bien por convección.
No todas las leñas aportan el mismo poder calorífico. Intervienen varios factores:
1. Densidad de la madera. No confundir con dureza, pues son conceptos diferentes. Cuanto mayor sea la densidad de la madera por centímetro cuadrado, mayor será su poder calorífico. Por ejemplo: maderas blandas, es decir procedentes de frondosas como pueden ser la encina o el roble, tienen una mayor densidad. Es decir son maderas muy prietas. Por el contrario, maderas duras, es decir procedentes de las coníferas como pueden ser el pino o el abeto, tienen menor densidad y por tanto, menor poder calorífico.
2. La humedad de la madera. Esto está relacionado con lo visto anteriormente, las madera más densas suelen acumular menos humedad que las menos densas. Para que una madera tenga un poder calorífico óptimo su nivel de humedad no debe exceder el 15%. Una madera seca, es decir con un porcentaje máximo de un 15% de humedad, puede aportar unas 3.600 Kcal. Mientras que una madera húmeda con un 50% de humedad no alcanzaría las 1.850 Kcal.
Esto es muy importante, porque no sólo va a influir en el calor que puede aportar su combustión, también en los residuos que genera y por ende el mantenimiento que tengamos que hacer.
Recuerda que la estufa de leña no es una incineradora, utiliza sólo maderas naturales, no uses palets, maderas tratadas, restos de muebles, etc, porque esto hará que la potencia sea inferior y afectará al mantenimiento y vida útil del producto.
Mantenimiento de la estufa de leña
Vamos a ir viendo aspectos que tendremos que mantener de nuestra estufa de leña. Empezamos por los tubos de evacuación:
Un aspecto muy importante es que puede existir riesgo de incendio, ya que los residuos que genera la combustión se acumulan en los tubos (especialmente en las zonas con codos y curvas) y, si no se limpian, estos restos pueden llegar a arder.
Otro aspecto es que baja el rendimiento de la estufa de leña. Al acumularse residuos en las paredes, se reduce el diámetro del tubo y modifica el comportamiento de combustión. Al tener menos diámetro para el tiro se pierde potencia calorífica, teniendo que gastar más leña para obtener la temperatura deseada.
Además, si el tubo de evacuación está sucio, hace que sea más difícil encender la estufa, porque la suciedad provoca revocos y dificulta la evacuación del humo.



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